martes, 24 de marzo de 2015

Catalanofobia como respuesta


No es solo esto. En los tres últimos días hemos visto dos oleadas de vandalismo catalanofóbico injustificable y esa España "que tanto nos quiere" los ampara sin ningún pudor.
Primero fue la ira, la ignorancia y el mal perder después de que el Barça superara al Real Madrid, lo que sirvió de excusa a una oleada de mensajes de insultos, amenazas y discriminación. Pero hoy, sin haber terminado aquellas injustificables diatribas, tras conocerse el accidente del vuelo Barcelona-Düsseldorf, han vuelto a intentar dañar el espíritu de todos los catalanes, con una oleada de inhumanos mensajes de odio que solo merecen una respuesta... y no es la ignorancia. Porque la ignorancia ya es propiedad de los autores de esos mensajes de odio.
Desde aquí, para todos los españoles de bien: ¿de verdad se puede creer que alguien se puede sentir querido en una España que permite algo así sin poner remedio?
Porque esto no viene de hoy, ni de ayer. Esto es algo que los catalanes llevaos sufriendo toda nuestra vida. No es algo que nos haya inculcado un sistema educativo, ni producto de ver TV3 un par de veces por semana. La catalanofobia empezó mucho antes de que un imbécil, que no merece ser recordado, dijera aquello de que Barcelona debía ser bombardeada cada 50 años y que, casi semanalmente, cientos de otros imbéciles, repten como los loritos anacefálicos.
"Es que los catalanes también insultan a España y silban el himno". A esto podría decir que no es comparable, pero no me da la gana. Tampoco voy a salir con aquello de qué fue primero, la gallina y el huevo. En lo que sí debo insistir es que, cuando un matrimonio se lleva tan mal como para soltarse cosas tan insufribles e hirientes, solo hay una solución pacífica: el divorcio.
Hay una frase castellana que dice: "dos no se pelean si uno no quiere". Si tan mal se portan los catalanes con España, esta última solo tiene dos opciones decentes: o bien se porta mejor rebajando la tensión e intentando demostrar que la relación tiene posibilidades (no es el caso), o bien acuerdan una separación que deje de herir a ambas partes (y esta opción, al final, la puede tomar unilateralmente cualquiera de las partes).
Cuando en el TC aceptó, en 2006, la demanda del PP contra el Nuevo Estatut de Catalunya que había sido aprobado por las Cortes Españolas, había declarado la más infame de las faltas de respeto que se puede tener contra un pueblo contra otro que vive dentro de su ámbito estatal. El drama es que, desde aquel momento, en lugar de intentar limarse asperezas, acabar con los desmanes, PP, PSOE y algunos más, con acceso a grandes púlpitos y que deberían procurar por lo contrario, solo han hecho que agravar el problema. Algo previsible si pensamos que esos grandes partidos nacionales, y en especial el PP, llevan toda su existencia ganando votos gracias a la catalanofobia. Lógicamente, que algunos elementos como Duran i Lleida (unionista entre separatistas, por cierto) haga criticas caricaturescas de los ciudadanos andaluces, tampoco ayuda.
Sé que a muchos españoles les jode oír eso del "España nos roba", que puede ser real o falso, pero que no va dirigido contra los españoles, sino contra la imagen de la España de los ministerios que cada día nos echa mano a los bolsillos de todos (catalanes y no catalanes). Lo que pasa es que muchos de los pueblos de España se identifican con ese nombre, pero para Catalunya, que siempre nos hemos visto tan lejos y tan poco escuchados, España solo es el Gobierno de Madrid. Claro que, señores que, como Monago, saltan ante esas frases porque realmente están defendiendo sus corruptelas personales, también son esa España que nos roba. Como también lo es, aunque extrañe, los Pujol, Prenafeta, Montull y Millet. Esa es la España que nos roba y que también te roba a ti, pero tú no te atreves a llamarla España y, espero, que no la votes y ni aceptes que es culpa de los catalanes.
En definitiva, que por desgracia ya hay más diferencias que cosas afines, pero no tanto por la voluntad de los catalanes, que siempre hemos estado encadenados a este absurdo despropósito de la España Una, sino por la de los mismos que se emborrachan de su néctar de unidad y pagan su ignorante estado de embriaguez en los huesos y sentimientos de los catalanes.
Júzgalo tú, español de bien, pero hazlo poniéndote en mi piel y no aceptes las afirmaciones, que no puedes comprobar, de algún otro imbécil que afirma tener miedo a hablar de Catalunya para poder ganar un poquito de notoriedad entre el olvido al que le sentencia su mediocridad sobrevenida..

domingo, 15 de marzo de 2015

El oro tiende a la baja ¡Que no te engañen!

Captura de una de las muchas páginas que siguen la evolución del precio del oro.

El precio del oro se acerca otra vez al mínimo de noviembre. Sin embargo, los expertos dicen que no llegará la gran caída en su precio hasta comienzos de 2016. 
China ha frenado la adquisición de ese metal y Rusia está vendiendo grandes cantidades, pero las recompras de la Reserva Federal Norteamericana, están manteniendo el precio. Se espera que esas adquisiciones finalicen en diciembre.
En cualquier caso, los tiempos en que el precio del oro se mantiene por encima de su valor real, pueden estar tocando a su fin y pasaran muchas décadas antes de ver algo como lo de 2011. De todas formas, bajar a valores de 1999 tampoco parece factible. Los expertos creen que en 2017 el valor del oro se estabilizará en precios similares a 2006 o 2007. Unos 20.000$ el kilo. Aproximadamente la mitad del precio de hoy.

sábado, 21 de febrero de 2015

Y tenemos suerte

Imagen tomada de www.forojovenes.com

Se acuerdan cuando Aznar, lleno de un injustificable orgullo dijo aquello de “¡España va bien!”. Para los que estábamos bajo la bota de quienes se estaban montando un festín con los recursos potenciales del mañana (que es hoy), sonó a una insufrible burla. Hoy, otra vez pagamos los mismos y aquellos que se dieron el festín, siguen de juerga a pesar de que no paran de decirnos que no quedan recursos.
Ya no está Aznar, aunque pretenda volver, pero están sus miserables herederos terminando su trabajo de desmantelar la democracia española.
Como los medios de comunicación acostumbran a hacernos creer bondades del pasado que nunca existieron, aquí os recojo uno los textos que publiqué en los tiempos de aquel “¡España va bien!”. Si Sartre hubiese sido español, en lugar de decir que “el infierno son los demás” habría dicho que “España son solo los ricos”.


Y tenemos suerte


 Dicen que tenemos suerte de tener un empleo fijo y podernos dejar los cuartos en el diván de un psiquiatra, en la hipoteca de un piso (que terminarán de pagar nuestros nietos), en unos transportes públicos que te llevan volando, en unos impuestos siempre rebajados, en un coche que no usas porque hace dos meses lo lograste aparcar a menos de ocho manzanas, en una vida que pasa muy rápido y no te llena y que aún no sabes ni cuándo ni cómo vendiste al diablo, pero que él desde siempre te ha cobrado su tributo.

Dicen que tenemos suerte, otros se rompieron, como nosotros, los cuernos estudiando y aún forman parte de esa horda que va camino del pleno empleo, trabajan cincuenta horas semanales, que no constan, en un empleo temporal con remuneraciones tercermundistas; así viven, con cuarenta años, en casa de sus padres y solo les queda soñar quedándose dormidos  sobre una máquina que les segará la vida porque no pueden ni catar la cama.

Horarios draconianos, turnos cambiantes y un transporte peligroso...


¡Qué suerte tienes bandido! No tienes perdón de quejarte, que España va bien y la bolsa sube. Los locos con carnet se divierten y mañana vendrán otros; pero qué más da si tú ya tienes suerte.


viernes, 20 de febrero de 2015

Quiero ser un supervillano

Imagen tomada de www.rmtv.mx

Quiero ser un supervillano


Me apetecería ser un “supervillano”. Volar por los aires una central nuclear, vencer de un soplido al mayor ejercito del mundo y proclamarme su rey. Invencible e inmortal para mirar desde lo alto de mi trono a toda la humanidad. Una humanidad a la que no le quedaría otro recurso que someterse a mi malévola voluntad, porque todos los humanos serían mis esclavos.
Sí, eso quiero ser, un supervillano con poder para hacer desaparecer a gobiernos y multinacionales. Sólo yo podría aprovecharme de todo. Crearía un mundo homogéneo, sin diferencias entre los individuos, pues todos serían mis esclavos por igual. Aboliría las “culturas” y a todos obligaría a hablar un nuevo idioma. Los recursos naturales ya no serían de nadie, sólo míos.
¿Y el dinero?... El dinero ya no tendría valor. Apresaría a aquellos que ensuciaron mi aire o mis aguas.
Y todos, por decreto, serían felices. Sólo los animales salvajes tendrían libertad para elegir como vivir...
Los niños tendrían prohibido trabajar, los ricos irían a las minas, mientras los pobres estarían obligados a comer caviar.
Las drogas no estarían permitidas fuera de los hospitales... y a este mundo le daría un nuevo nombre: Prozac.


Como me gustaría ser un supervillano.

De momento me conformo con trabajar en esta ONG e intentar salvar la vida a cuatro desdichados cuando, si de verdad fuera un villano, podría salvar las de todos los demás.

lunes, 16 de febrero de 2015

¿Se mueren los blog's?

Captura parcial de pantalla de uno de esos heroicos blog's que resisten la inercia impuesta.

¿Se mueren los blog’s?

Escribo para 25 blog’s y un par de web’s, la mayoría propios, pero en los últimos tres años el índice de artículos ha ido bajando exponencialmente.
La irrupción de las Redes Sociales, en especial Facebook, se han adueñado tanto de la clientela de los blog’s, como de los argumentos defendidos.
Si hace tres años estábamos a punto de considerar el “Blog” como una nueva alternativa literaria y periodística, el casi repentino, abandono de algunos de los mejores blog’s, ha puesto en duda esa alternativa.
La existencia de premios mal formulados, como el de 20 minutos, donde el amiguismo, la estrategia y la presentación, pasan por encima de los contenidos, no podemos decir que haya podido ayudar.
Así, al final, parece que son los blog’s integrados en medios de comunicación, y donde autores de prestigio se limita a escribir una columna, son los únicos que sobreviven sin problemas. La garantía de estar enlazados con las principales páginas de un servicio informativo es suficiente para mantenerlos vivos. Autores totalmente periodísticos como Esther Vivas, Vicenç Villatoro o Jordi Évole, son las nuevas estrellas de los blog’s. En ocasiones especializados de gastronomía, tecnología, etcétera, también mantienen la audiencia. Pero, con muy contadas excepciones, la sorpresa artística está desapareciendo. Es más, incluso aquellos bloguers que experimentaban con las formas y colores de su espacio, también están en retirada.
En definitiva, el mundo del blog se ha tornado aburrido, específico y, lo que es más triste, se ha desertizado.
Hoy revisaba los enlaces a blog’s amigos que tenía en varios de mis blog’s. Solo un puñado de ellos había publicado algo en los últimos tres años, y de ellos, solo tres, seguían haciendo artículos con menos de dos semanas de diferencia. Después entre en ellos para descubrir que solo el tesón de sus autores los mantenía vivos. Todos ellos lucían solo los comentarios de 2 o tres personas, a lo sumo, y a los que el autor devolvía en los blog’s de estos, que también eran unos resistentes finales de este hundimiento.
Desde aquí mi agradecimiento a estos heroicos resistentes que no han abandonado sus espacios.
Pero lo que me importaba saber era si los blog’s morían por efecto de las Redes Sociales o no. Porque desde el principio tenía mis dudas. En primer lugar, yo tengo enlazados la mayoría de mis blog’s con varias redes sociales, de tal modo que, cuando publico un nuevo artículo, sale un aviso en todas ellas. Cierto que muchos publican comentarios en las Redes sin siquiera visitar el blog, pero muchos visitan, aunque raramente realizan un comentario. Así que, aunque el número de visitas se mantiene, el de comentarios ha bajado drásticamente.
Pero hace tres años ya existían las Redes Sociales, así que esa brusca desertización de los blog’s no responde a ello. Está claro que la razón es otra. Un enlace de uno de mis blog’s me dio la respuesta. Mientras hasta hace tres años mis visitantes eran más heterogéneos y llegaban casi aleatoriamente a mis artículos con origen en un enlace del buscador de google; en la actualidad, además del tráfico de Redes Sociales, una decena de artículos condesan la mayoría de visitas y son los enlaces en las web’s de algunas Universidades norteamericanas su origen.
¿Por qué ya no llegan tantos visitantes de Google?
La razón está en un cambio de políticas en Google que antes primaba a los blog’s en sus búsquedas mientras en la actualidad promociona enlaces de pago y, en especial, toda una serie de códigos creados para ocupar los mejores sitios en los buscadores.
Es curioso que cuando nació Google, una de las razones que le sirvió para alcanzar la supremacía en la red era su valor “democrático” en las búsquedas. Era un buscador no alterado por algoritmos interesados, pero desde hace tres años, está compañía ha cambiado radicalmente sus políticas, lo que ha supuesto un hundimiento del mundo blog que, dígase de paso, posiblemente estuviera sobredimensionado.
Antes de extraer conclusiones quiero dar un último dato. Llevo en el mundo de los blog’s desde el año 2000, y si bien ahora se han perdido muchos espacios, hay que decir que en estos momentos estamos en niveles superiores a los de 2007. Dado que el gran boom de los blogs empezó un año antes, yo no diría que el mundo de los blog’s esté muerto, pero sí que necesita una reconversión.
Y después de extraer la primera conclusión antes de tiempo, extraigamos la segunda: hace falta un nuevo buscador, libre de intereses comerciales, para que sustituya a un Google que en los últimos tres años se ha corrompido para intentar competir económicamente con Microsoft, Apple y Facebook.
Y, por último, que nadie os engañe, al margen del extraño boom de los microrrelatos (también conocidos como literatura para vagos), el blog sigue siendo una alternativa literaria.
En definitiva, los blog’s no mueren, solo bostezan.

martes, 10 de febrero de 2015

Brindis por 15 años de blogs


Sobre estas fechas se cumplen 15 años de mi primera aparición en el tema de las web’s y los blog’s. Por aquel entonces barruntaba más que escribía, sobre las nefastas políticas de Aznar. Todavía no habíamos entrado en guerra, ni siquiera habíamos sido atónitos testigos del ataque a las torres gemelas, pero recuerdo una frase sobre la ley del suelo que venía, y que al final se hizo desgraciadamente cierta:
“La liberación descontrolada del suelo, abrirá la puerta a la especulación y la cerrará a la trasparencia que nunca ha existido”.
En el mismo artículo, algo más adelante, auguraba una “magacrisis” nacional a una década vista y una revolución mundial que volvería a cambiar las tendencias, sobre los años 20 del siglo que estaba a punto de cambiar.
En estos momentos ya no hay duda sobre la gran crisis, pero respecto a un cambio de tendencia, aunque sea mediante una revolución social, empiezo a tener mis dudas, quizá es porque en todo este tiempo mi cabeza se ha cubierto de canas y he dejado de creer en las cosas buenas.
Pero aquellos primeros pasos en la web también venían apoyados por la participación en algunos concursos literarios online, por eso, entre esos oscuros artículos de opinión política, también empecé a publicar cuentos y poemas, algunos de los cuales pasaron, un lustro después, a tres blog’s recopilatorios. Dos en Bloger y uno en WordPress:

-Experimento Khamy:
-El Mago Pragmático:
-El Poeta del Mar y del Desierto:

Internet ha cambiado mucho, pero la fuerte irrupción de la Redes Sociales aún ha cambiado más el perfil de la red, dándole más accesibilidad, pero robándole la necesaria profundidad.

15 años de blogs bien merecen un brindis: ¡Por las historias perdidas en la red!

sábado, 24 de enero de 2015

Resucitando "Ciutat Morta"

Cartel del documental tomado de la web cinercia.es


La proyección de “Ciutat Morta” ha levantado ampollas con el tema de las torturas por parte de la Guardia Urbana. Son muchos los que han tratado de negar esa circunstancia alegando no sé qué de dignidad del cuerpo y valor del funcionariado o las fuerzas de orden respecto a la ciudadanía… Vamos, que para algunos la palabra de un Guardia Urbano está por encima de la de cualquier ciudadano. De hecho la ley también acostumbra a estar del lado de las fuerzas del poder sin tener en cuenta que esas fuerzas son personas con las consiguientes debilidades humanas.
Personalmente soy de los que pienso que la palabra de un policía debe estar por debajo de la de cualquier ciudadano de probada honradez. Creo que esto es así por varias razones. La primera es que la declaración de un Guardia Urbano o un Policía, responde a su situación profesional y que si la situación resultante demuestra una debilidad humana, un error o un delito, puede peligrar su profesión. La segunda razón es que todas entidades cerradas, como lo son los cuerpos de orden público, generan un elevado corporativismo, por lo que raramente un elemento declarará contra otro. Y finalmente, porque la elevada necesidad de violencia que muestra ese oficio hace que habitualmente se acerquen a él individuos que sienten afinidad hacia ella, sin que se les rechace en masa ni se les prepare para contenerla.
En pocas palabras, que hay razones sobradas para considerar que en temas de violencia siempre es más sospechoso un señor uniformado que un civil.
Por si todo esto no fuese suficiente, durante las cargas policiales en Plaza Catalunya durante los hechos del 15M, un Guardia Urbano tuvo que ser suspendido tras interceptarse varios emails que denotaban unas ansias de violencia extrema. Lo más grave es que aquellas manifestaciones se hicieron sin ocultación, como parte de conversaciones habituales y tácitamente aceptadas por la mayoría de sus miembros.
Si aquellos hechos de 2011 no alertaron suficientemente de la existencia de individuos muy violentos, e incluso desequilibrados, dentro de la Guardia Urbana, el conocimiento de los hechos del 4F ya no dejan lugar a dudas.
Con todo esto no quiero decir que todos los miembros de la Guardia Urbana, ni siquiera un porcentaje elevado, sean unos violentos; pero sí afirmo que los que no lo son, por su esmerado corporativismo y por no quererse ver implicados, han pasado de puntillas y no se han querido enterar de esta realidad. Para quien aún lo dude, esto también es corrupción, y sin embargo, desde dentro, una persona con una ética impecable sería tratada como un vulgar chivato. Así que hasta que los propios cuerpos de Orden Público no hagan limpieza de sus miembros más incívicos, violentos y antidemocráticos, la palabra de cualquier uniformado no puede ser confiable para ningún ciudadano de bien por mucho que la justicia les dé más credibilidad.
Con todo esto no quiero decir que, la postura oficial que se expone en “Ciutat Morta”, no sea cierta, pero sí afirmo que aquello que hizo que en su momento fuese la aceptada como válida, no lo es. Es decir, que entre la palabra de unos violentos uniformados y unos supuestos uniformados con aspecto “okupa”, debió prevalecer la figura judicial de la presunción de inocencia. Porque siempre es mejor que un culpable quede libre antes de que se sentencie a un inocente.
Es para situaciones como esta para la que se pensaron en su día los indultos, no para liberar a corruptos, amiguitos del partido, banqueros o Mossos leñeros. Debe liberarse a aquellas personas en que existan sospechas sobre la vulneración de sus derechos o a aquellas que supongan en libertad un beneficio para la sociedad en general.
Deben investigarse los hechos del 4F, no obstante, no porque aún queden posibles inocentes en la cárcel, sino porque la limpieza de nuestras instituciones no solo está en entredicho, sino que hay evidencias de que hay elementos que han puesto en peligro los principios democráticos y los derechos civiles y, lo que es peor, hay posibilidades de que haya ocurrido más veces y aún pueda volver a ocurrir. En cuanto a los inocentes o no inocentes que pueda haber en presidio, ya digo, indulto cuanto antes. Si deben limpiar su honor, ese es un tema en el que no entro porque la investigación nos lo dirá… o no.
Lo lamentable de todo esto es que ya hay una persona, por lo menos, que no ya no superará nunca todo esto. Inocentes o culpables, la vida siempre es un pago excesivo.

Como siempre, la solución de un problema real nunca puede reparar el daño causado, sin embargo, dividiendo todo problema en partes elementales, siempre se puede alcanzar una resolución más aceptable.

martes, 6 de enero de 2015

"Natrus els catalans"


El tema de la Independencia de Catalunya es mucho menos nuevo de lo que la gente se piensa. Y aunque es cierto que solo una minoría ha manifestado desde siempre el deseo y la necesidad de esa meta, también lo es que, no muy en el fondo, también estaba ese deseo en el resto de catalanes, ya fuesen nativos o asimilados. Lo que sucede es que para esos catalanes había un sentido, también muy catalán, denominado “seny” que les decía que eso no era posible.
Bueno, en Catalunya acostumbramos a llamar “seny” a lo que muchas veces no es más que “miedo”. Ya sea miedo a las consecuencias, miedo al cambio o miedo a perder nuestra relación con una España a la que también queremos. No en vano, la mayaría de nosotros los catalanes, tenemos una parte de nuestros orígenes, en las tierras de España.
Pero lo triste es que esa España que debió mimar a Catalunya y quererla. La que debió recordar que muchos de sus hijos se habían refugiado en Catalunya para poder tirar para adelante. Esa España se creyó en el derecho de volver a robar el pan a los que allí se habían ido, para volver a enriquecer a los señoritos que les obligaron a huir de España.
Por lo general, siempre que se habla del tema catalán todo parece mucho más complejo, pero no lo es. Solo son capas y capas, de emociones, traiciones, mentiras, intereses… pero la pura realidad es que a ningún español de bien le debería preocupar que Catalunya se independizara, porque en verdad nada les llega a ellos de lo que allí se roba, porque hasta las infraestructuras que se hacen con ese dinero, son inutilidades como el AVE que, ni aportan riqueza, ni durarán el tiempo suficiente. Solo son una excusa para desviar un dinero que hace falta en otras partes.
Pero el ser humano es tan mezquino que si se le da algo o a alguien a quien odiar, se olvida de la realidad que le rodea, y muchos votantes del PP (por ejemplo) votaron a ese partido, que solo ha servido para dañar las estructuras funcionales de nuestro país, solo porque les brindó la posibilidad de odiar a alguien. Esa es una de las muchas capas de emociones que hoy enturbian la realidad y, a un tiempo, aceleran la necesidad de independizarnos.
Pero con todo esto, alguno dirá que hay catalanes que no quieren la independencia. Yo me limito a decir que eso no es así, que hay catalanes que no saben que quieren la independencia, catalanes que ponen sus intereses personales (aunque muchos quieren creerse que son intereses generales) por encima de los del pueblo catalán y colonos que se hacen llamar catalanes cuando no saben lo que eso significa.
A todos los catalanes les gustaría que Catalunya fuera independiente, pero la gran mayoría de catalanes no está dispuesta a sacrificar nada para lograrlo. Han tenido que ser muy grandes los desencuentros con Madrid, los agravios del gobierno central y muy poderosas las amenazas de seguir durmiendo con un auténtico enemigo; para que una gran masa de catalanes se ponga de acuerdo y en movimiento, hacia lo que ya no es un sueño sino una necesidad: la Independencia.
Y aun cuando las evidencias son tan tozudas, algunos buscan resquicios para evitar el enfrentamiento. Recuperan el sueño trasnochado de una España federal que respete las Bases de Manresa (cuando no pudo respetar ni un Estatut mutilado). Y juegan, por ese sueño, al sueño de Podemos, que traerá una nueva Constitución donde aún no existe ni una sola letra.
A estos últimos yo puedo decirles que a España, con Podemos o sin ellos, aún le faltan muchos años para alcanzar la democracia. Porque la democracia debe enseñarse desde pequeños y España lleva muchos años de PP y PSOE y aún no ha pisado por otra escuela que no sea la de los herederos del Paco. Por eso les diría que Catalunya ya tiene un proyecto de Constitución y España solo un papelote que el Tribunal Constitucional reinterpreta, en el perjuicio de todos, cuando le viene en gana.
A todos esos que el sacrificio les atemoriza, puedo afirmar que yo también tengo miedo, pero que, tal y como están las cosas, me da mucho más miedo seguir en España. Fuera las cosas van a ser muy difíciles, pero dentro serán imposibles.
Y para los que no tienen ninguna duda (pero ninguna) sobre que Catalunya es España, solo puedo decirles una cosa: no se autodenominen catalanes, porque ni lo son, ni comprenden la realidad de ese término. Ustedes, hayan nacido donde hayan nacido, tengan la herencia que tengan, son simples colonos que ocupan una tierra a la que no entienden y se mezclan con un pueblo al que en realidad ni quieren, ni respetan. Porque solo que guardaran un poco de respeto por esos conciudadanos con los que se cruzan a diario, ya tendrían que tener un millón de dudas sobre la viabilidad de la actual relación entre Catalunya y España.

Y a los señores de Podemos, y en especial a Pablo Iglesias, le pediría que primero escuche a los catalanes antes de tomar según qué iniciativas, porque puede que, sin saberlo, este pidiendo a muchos catalanes que se traicionen a sí mismos por un sueño incompleto. Porque la Casta siempre será la Casta, pero hay abrazos que descargan toda la ansiedad de un pueblo mucho más allá de los clasismos sociales. Y es que el amor, como el odio, no entiende de clases, pero el primero es mucho más sano que el segundo. Por eso yo nunca negaré un abrazo a nadie si es que la ocasión lo merece.

martes, 23 de diciembre de 2014

La importancia de la España que negamos.

España vuelve a ser aquel país que pierde el brillo y el color.


Desde su llegada al poder, el PP ha procurado buscar la manera de perpetuarse en ese poder. Pero sus fórmulas no han sido nada inteligentes. De hecho, su ejercicio del gobierno, para todo, ha sido burdo, cruel y muy poco imaginativo. Así que, desde el primer momento se les ha visto el plumero.
Por supuesto que sus votantes, a pesar de las evidencias, en un primer momento trataron de negar la evidencia que sus ojos les mostraban. Como votantes eran responsables del daño que el Partido Popular estaba haciendo a este país. Así que, por lo general, al no poder decir nada bueno de la actividad gubernamental, muchos tendieron a culpar a los movimientos ciudadanos de la actitud de ese gobierno al que ellos habían llevado al poder del Estado. Para el Gobierno esta era una oportunidad que no iban a desaprovechar para actuar contra esos movimientos. Pero es que el PP lo ha hecho con tanta saña que, al final, hasta un votante descerebrado del PP tiene que coincidir en que el PP no es bueno para la democracia.
Sorprende que un gobierno perviva a miles de casos de corrupción; a una Reforma Laboral que ha destruido más empleo del que se podrá crear en décadas, dejando el tejido industrial del país bajo mínimos; que ha roto los presupuestos de las CC.AA. que podrían salvar a este país, haciendo que casi desaparezcan los servicios sociales que son la única razón que justifica los impuestos; alimentando el odio entre comunidades y minusvalorando las señas identitarias de los pueblos que conforman el Estado español hasta forzar el crecimiento de todo tipo de desafecciones e impeliendo movimientos independentistas que pueden ser definitivos; ignorando el sufrimiento de la ciudadanía permitiendo que muchos de los enchufados del partido digan al pueblo frases sumamente hirientes y no sancionando a los autores de esas frases (del “que se jodan”, pasando por el “pues métete a puta”, hasta llegar al “no hay niños con hambre pero sí obesos”); poniendo trabas a las investigaciones que no les convienen y violando continuamente la independencia del poder judicial, para imponer a través de este lo que no era viable por vía política… Todas las maldades del gobierno y pre-gobierno del Partido Popular son imposibles de enumerar en un solo artículo, incluso un libro necesitaría ser muy voluminoso para ello. Porque, como dijo en su día el hoy ministro Floriano, lo suyo es “un ejercicio de democracia masiva” que recuerda a aquella otra “democracia orgánica” del Generalísimo Franco.
Pero centrémonos en toda esa legislación que, inspirada por el inefable ministro de interior, el señor Fernández-Díaz, ha ido blindando ese poder y poniendo censura a las actividades y actos de protesta contra este retorno a los abismos de la dictadura y el tercermundismo. Y digo lo de inspirado, porque este catalán vallisoletano de principios fascistocatólicos, no tiene la capacidad intelectual suficiente para redactar las leyes que promulga, como en su día tampoco lo estuvo Corcuera. Finamente, la espiral de prohibiciones y leyes de restricción de libertades, amparadas por un Tribunal Constitucional, que podría perfectamente celebrar sus reuniones en Génova 13, ha terminado elucubrando y aprobando la indeseable “Ley Mordaza”.
Si se le roba al pueblo la posibilidad de lo único que le quedaba, la protesta, es como poner al fuego una olla a presión con la válvula de seguridad bloqueada. Nunca sabes cómo ni cuándo va a explotar, pero sabes que lo hará.
Por todo esto, cuando la semana pasada un votante despechado del PP hizo un alunizaje (nunca mejor dicho de tan en la Luna que está esta gente) dentro de la sede principal del partido, fui consciente de que aquel era el comienzo de una espiral que, si el gobierno no afloja sensiblemente la presión, terminará de una forma tan terrible que no puedo ni imaginar.
Ellos mejor que nadie deberían entender el problema que están generando. Vieron como la presidenta de la Diputación de León generó una gran presión sobre una familia de su entorno y esta terminó explotando y matándola. Pues ahora ellos están centrando esa presión sobre todo el pueblo español. Cierto es que la gran mayoría de ciudadanos son aún más pacíficos que los de otros países, donde ya se estarían creando guerrillas callejeras, pero hay ciudadanos (especialmente exvotantes del propio PP) que son capaces de acciones radicales y muy violentas.
Francamente, me asusta más la violencia que puede traer la actual actitud de este gobierno, que sus leyes kamikaze. Pero lo que más me asusta es esa desvergüenza que les llevará a usar sus propios muertos, cuando los haya, como herramienta electoral para intentar ganar otra vez.
Si para intentar pagar la deuda no dudaron en subir impuestos y ahora, para ganar las próximas elecciones, repescan los 400€ e incluso el cheque bebe que fue la base para decir que su situación era la herencia recibida del gobierno anterior… Si son capaces de decir todo eso, imagínense lo que serían capaces de llegar a hacer y decir si uno de ellos es tocado por la ira de la plebe, aunque solo sea de refilón. Recuerden que en su imaginario Aznar ganó por sobrevivir a un supuesto atentado de ETA y que esta banda voló los trenes de Atocha. Cuando la realidad es que Aznar ganó porque Felipe González se hundió en el lodo del GAL, y CiU y PNV le dieron al PP los votos que le faltaban, y Aznar fue más responsable de las muertes del 11M que ningún miembro de ETA.

Es triste, pero a este país se le engaña con facilidad, siempre tan dado a la envidia y el lamentable arcoíris de sentimientos que de esta se derivan. Y todo esto, el clientelismo, el caciquismo y las pequeñas corrupciones sin sentido que atrapan a aquellos que desconocen cómo deberían funcionar las instituciones en democracia el PP lo usa con maestría. Porque el Partido Popular está imbricado en las raíces del franquismo, e incluso en las más antiguas de una España clerical donde los señoritos campeaban emulando a aquellos otros amos medievales que disfrutaban del derecho de pernada y sin casi diferencias. Porque, mientras en Rusia hubo una revolución que acabó con el feudalismo y en Europa el Antiguo Régimen sucumbió a las revoluciones, francesa e industrial, en España la primera fue repelida y la segunda solo cuajó en algunas ciudades del litoral. De este modo el feudalismo no ha muerto en nuestro país, solo se ha puesto una piel de cordero para acudir a las elecciones cada cuatro años y vencer de tanto en tanto para recordarnos que este no es un buen país.

viernes, 17 de octubre de 2014

Confesando independentismo

Imagen del obispo de Ovieu, mientras se pega un lingotazo de sidra, extraída del blog cristiano blogs.21rs.es

Yo también leí la noticia sobre el obispo de Oviedo que había dicho que todos los independentistas se tendrían que confesar. Después, en TV3, la Empar Moliner nos invitó a hacerlo y ya no lo dudé más.
-Padre, me confieso de ser indepes.
-Ave María purísima… ¿De qué dices que te confiesas?
-De ser independentista, Padre.
-¿Eso es un pecado?
-El obispo de Oviedo no lo deja claro, pero afirma que es materia de confesión.
-Bueno, si él lo dice… ¿Así que te arrepientes de tu independentismo?
-¿Yo?... Para nada, Padre.
-Pero la confesión es para aquellos que se arrepienten. Como buen creyente deberías saberlo.
-Bueno… es que… verá… yo tampoco soy creyente.
-¿Entonces qué puñetas haces aquí?
-Confesarme, Padre.
-¿Pero por qué?
-Porque el obispo de Oviedo así lo ha dicho.
En ese momento el cura salió del confesionario gritando airadamente y santiguándose cada vez que decía un taco, aunque sin parar de decirlos. Algunas palabras, de tan arañadas y recortadas por la ira que salían, ni se le entendían, pero más o menos se pudo entender algo así:
-Al obispo de Oviedo le pueden dar mucho por culo. Aquí uno se viene a confesar de verdad o no viene, y es solo para creyentes. Y tú, morito impío, te vas a la mierda y no vuelvas sin acoger a Cristo en tu corazón.
-Vale, Padre, ¿pero me puedo dar por confesado?
-¡Te puedes dar por jodido! ¡La madre…!
Ya no escuché más porque tuve que salir de allí a toda prisa mientras el mossen me lanzaba todo lo que encontraba a mano entre berrido y berrido.

Así que aquí me tienen, convertido en un independentista inconfeso que espera al 9N para dar salida a sus más bajas pasiones: votar lo más democráticamente posible.